La rutina cansa a cualquiera, y también hace estragos en nuestra piel. Por eso, como ya sabemos, una buena limpieza facial diaria es esencial si queremos tener un rostro perfecto.
Pero hay veces que eso no es suficiente. Si quieres tener un momento de relax y cuidar tu piel al mismo tiempo, es la hora de usar una mascarilla facial. Purificar, hidratar, iluminar… existen numerosos tipos de mascarillas, pensadas para cada tipo de piel y sus necesidades.