Entre los productos básicos de maquillaje, los polvos tienen bien ganado su lugar. En versión compacta o sueltos, sellan y le dan una mejor terminación al maquillaje.
Especialmente porque son los aliados irremplazables para que el efecto de la base, el corrector y el iluminador no se vea deshecho en un par de horas y porque le dan el toque final a cualquier look.
Pero, ¿sabes cuál tienes que utilizar? Aquí te doy las claves para seleccionar el más adecuado.
Pero, ¿sabes cuál tienes que utilizar? Aquí te doy las claves para seleccionar el más adecuado.
Traslúcidos
Los polvos traslúcidos no alteran el color, por lo que pueden usarse en múltiples tonos de piel.
– Fijan y sellan los productos de maquillaje. Este es un principio clave para la duración del maquillaje. Por eso, siempre se deben aplicar después del resto de los productos.
– Matifican. Ya que eliminan los brillos indeseados, producidos por la grasa natural de la piel, o por los productos aplicados previamente. Para obtener este resultado, un consejo es realizar pequeños retoques a lo largo de la jornada.
– Corrigen el tono de la piel. La clave, en este caso, es elegir un producto con color. Para que el efecto no sea demasiado recargado y artificial, la recomendación es que este sea hasta un tono más oscuro que la piel. También hay que tener en cuenta que si el producto es muy claro otorgará una imagen demasiado pálida.
– ¿A quién le convienen los polvos translúcidos?
Bien aplicados, los polvos se adaptan a cualquier tipo de piel, a pesar de que las pieles maduras los temen al pensar que resaltan las arrugas. El secreto está en escoger una fórmula muy ligera y emoliente.
Mejoran la apariencia del rostro e igualan el color. Las nuevas texturas, desarrolladas con pigmentos de apariencia más natural, aportan esta terminación, más sutil y tenue.
– Matifican. Ya que eliminan los brillos indeseados, producidos por la grasa natural de la piel, o por los productos aplicados previamente. Para obtener este resultado, un consejo es realizar pequeños retoques a lo largo de la jornada.
– Corrigen el tono de la piel. La clave, en este caso, es elegir un producto con color. Para que el efecto no sea demasiado recargado y artificial, la recomendación es que este sea hasta un tono más oscuro que la piel. También hay que tener en cuenta que si el producto es muy claro otorgará una imagen demasiado pálida.
– ¿A quién le convienen los polvos translúcidos?
Bien aplicados, los polvos se adaptan a cualquier tipo de piel, a pesar de que las pieles maduras los temen al pensar que resaltan las arrugas. El secreto está en escoger una fórmula muy ligera y emoliente.
Mejoran la apariencia del rostro e igualan el color. Las nuevas texturas, desarrolladas con pigmentos de apariencia más natural, aportan esta terminación, más sutil y tenue.
Polvos sueltos
O también llamados “libres”. Tienen una textura ultra ligera, similar a la del talco o la harina. Cumplen con la tarea de sellar el maquillaje y son el punto final de un look profesional.
– La mejor forma de utilizarlos es con una brocha gruesa y suave. Se debe colocar una pequeña cantidad de producto sobre las cerdas, retirar el exceso sobre la palma de la mano y luego, disponer en la piel con toques bien ligeros.
– Un tip para no pasar por alto: controlar la cantidad de producto asegurará los mejores resultados.
Polvos compactos
Esta versión en cambio, es prensada y por eso, ocupan menos espacio dentro del kit de maquillaje personal.
– Sus características principales: aportan mayor cobertura que los sueltos, otorgan color a la piel y son más prácticos para manipular. En las pieles más cuidadas e hidratadas, se pueden utilizar sin una base previa.
– Lo mejor es aplicarlos con una brocha, sobre toda la superficie del rostro. Para hacer retoques puntuales a lo largo del día, fundamentalmente en la zona T, se puede recurrir a la esponjita que viene con el producto.
– Al igual que la base de maquillaje, el polvo tiene la finalidad de igualar la piel y disimular las imperfecciones. Cuando usamos mucho producto podemos resaltar aquellas que no queremos y conseguir ese look de máscara. Te recomiendo aplicarlo en la zona T si tu piel es mixta o grasa.
– Pero cuidado a la hora de aplicarlos. Uno de los errores más habituales es aplicar siempre polvos después de la base de maquillaje, cuando no siempre se necesita. Dependerá siempre de nuestro tipo de piel. Muchas veces solo conseguimos envejecer la apariencia de nuestra piel ya que ésta se acartona.
Favoritos
Sueltos
– The Body Shop Polvos de maquillaje (15€ aprox).
– Estee Lauder Perfecting polvos sueltos ( 30€ aprox).
– Bare Minerals, Polvos sueltos con SPF 15 ( 28€ aprox).
– Polvo de maquillaje Traslucido de NYX (10€ aprox).
– Chanel Vitalumiere Fond de Teint Poudre Libre (44€ aprox).
– Nude Ilussion de Catrice (6€ aprox).
– Yves Saint Laurent Soufle D’Eclat suelto y radiante (52€ aprox).
– Silky Mineral Powder dw La Biosthetique (25€ aprox).
Compactos
– Urban Decay Naked Skin Ultra Definition (30€ aprox).
– Polvos Compactos matificantes Better Look (10€ aprox)
– Toleriane Teint Compacto Mineral de La Roche Posay ( 24€ aprox).
– L’Oreal Accord Perfect (6€ aprox).
– Phyto Teint Eclat de Sisley ( 70€ aprox).
– Invisible Touch Face Fixing Powder de Kiko Milano (12€ aprox).
– Avene Couvrance Polvos mosaico ( 15€ aprox).
– Pressed Powder Porcelain de Revolution (2€ aprox).
– Artdeco Setting Powder compact ( 25€ aprox).
– Kevin Aucoin The Celestial Polvo ( 45€ aprox).
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